Hace unos meses me encontré en un estado de inquietud total.
Todo marchaba "aparentemente" bien en mi vida: rendimiento académico estable, buena relación con la familia y los amigos, un vínculo amoroso de dos años y viviendo sola en un departamento. Sin embargo, algo sucedió.
Durante varios días estuve confundida, todo era incierto. Sentía un terrible vacío adentro y no comprendía la razón. Éso me llevo a plantearme si las actividades que realizaba cotidianamente realmente me llenaban, si las personas con la que compartía mi vida eran las que había elegido con el corazón para transitar aquel camino , si la forma de actuar conmigo misma y con los demás reflejaban profundamente mi ser..
Grande fue la sorpresa, y por cierto nada agradable, al darme cuenta que había perdido el rumbo de mi vida: no disfrutaba de las cosas más simples perdida en una rutina innecesaria, actuaba a veces por inercia, reprimía muchos sentimientos, no leía más que libros de Geología y no escribía tanto como me gustaba hace años atrás. Necesitaba cambios simples e importantes.
Sin saber realmente qué era lo nuevo que ansiaba, decidí buscar otra perspectiva de mis intereses: aferrarme al desapego de mi rutina y hasta de algunas personas.
Una semana después me encontraba soltera, viajando por Argentina.
Visité a mi abuela que vive en la provincia de Tucumán, al norte del país. Estando allí surgió un viaje a Río Cuarto- Córdoba, y después a Merlo- San Luis, donde conocí a buenas personas y hermosos lugares.
Decidida a volver a mi Rioja querida con las energías totalmente renovadas y haciendo tiempo en la ciudad de Córdoba capital, paseando sola por una peatonal, me acerqué a la vidriera de una librería y ahí estaba en el mostrador El Libro… “llegar a la cima y seguir subiendo” de Jorge Bucay. Sin dudarlo, con mis últimos pesos, entré y lo compré, sin tener idea de qué se trataba.
Durante todo el viaje de regreso lo fui leyendo y logré entender más o menos mis inquietudes.
Las palabras inspiradoras se encontraban en el capítulo llamado El punto de partida y fueron las siguientes:
Las palabras inspiradoras se encontraban en el capítulo llamado El punto de partida y fueron las siguientes:
“el camino espiritual, hasta donde puedo comprender hoy es el último, el más elevado de todos y diferente de los otros de principio a fin. Diferente en el final, porque posiblemente nunca termine y no haya una salida, ni siquiera a otro plano; diferente en el principio porque la mayoría de las personas que lo recorren nos aseguran que se lo encontraron, que tropezaron con él, a veces hasta sorprendidos, sin ninguna conciencia de haber estado buscándolo. Un camino que emerge, como si fuera una balsa a la que poder subirse cuando uno se da cuenta de que es una especie de náufrago que flota en el mar insondable de sus carencias. Un vacío, a veces infinito, que descubrimos dentro de nosotros recién después de creer que hemos conseguido más o menos armonizar (oh…vana ilusión) lo interior con lo exterior. Uno puede hacerse el tonto, puede mirar hacia otro lado, puede tratar de menospreciar la vivencia de lo espiritual. Puede esconderse en el intelecto más racional y controlador, o puede anestesiar sus sensaciones con desaforado consumo de objetos y bienes de confort, pero eso no será suficiente (nunca lo es), la espiritualidad seguirá ahí, reclamando su atención, y se dará cuenta de ello cada vez que lo agobie esta odiosa sensación de carencia. Guías, maestros y místicos te alertan una y otra vez de que llegará un momento en el que todo lo que aprendiste, todo lo que has llegado a hacer, todo lo que sientes y todo lo que has cosechado, todo lo que tienes y lo que deseas tener, no alcanzará, te faltará algo más. Y te darás cuenta, aunque nadie te lo diga, de que ese algo que precisas para completarte, no tiene nada que ver con lo material, ni con el éxito, ni con la gloria. Ha llegado el momento de ocuparte activamente de darle lugar a tu aspecto más espiritual, con conciencia y responsabilidad. Puede producirse en cualquier momento de tu vida, puede tardar décadas, pero siempre llega; de una forma o de otra, siempre se ingresa en el plano espiritual. A veces suavemente sin conciencia de lo que está pasando, como mucho con una ligera sensación subjetiva de un cambio que no se comprende del todo; otras, turbulentamente como una gran explosión. La mitad de las veces, el estallido toma la forma de algo que llama desde nuestro interior empujando para que lo dejemos salir; otras tantas, como una simple implosión de afuera hacia adentro, en la que todos los límites con el entorno se desvanecen brutalmente y volvemos a ser un todo con el universo”.
Esa era la respuesta a mi desconcierto, en el momento preciso: necesitaba dedicarme a mi espíritu, conocerme, buscar mi rumbo y dejarme llevar.
Desde entonces, mi perspectiva de la vida es diferente. Retomé la lectura, la escritura, supe alejarme de aquellas personas que me distraían constantemente, afiancé vínculos sinceros y naturales. Comencé a buscar lo que me hiciera bien...
Hoy puedo decir que realmente existe un complemento increíble y maravilloso entre la naturaleza y la esencia del alma, que no tendría que desperdiciarse por distracciones absurdas.
Hoy puedo decir que realmente existe un complemento increíble y maravilloso entre la naturaleza y la esencia del alma, que no tendría que desperdiciarse por distracciones absurdas.
Creo que todo es cuestión de relajarse un poco y reflexionar seriamente si la vida que vivo hoy es la que yo elijo vivir, si es la que quiero.
Me gusta la frase de Coelho que comparte en su libro “El Alquimista”: cuando uno quiere algo realmente todo el Universo conspira para que realices tu deseo, y eso…sinceramente es así.
Dirigirse hacia ADENTRO de uno es la respuesta, es la forma de trascender…es la forma de comenzar a crecer.
Por Karen Alurralde.
Fotografía: Nehuén Chambon

me senti muy identificada, con este estallido interior q te hace sentir q algo falla, q la tranquilidad y la rutina q llena tu vida no es mas q un escudo para evitar q salgan verdaderos sentimientos de busqueda, descontrol, locura, preguntas sin respuestas, q estan alli escondidas en tu alma y q llega un momento en q no se callan mas y salen a gritarle al mundo..q vos sos mas de lo q se ve..de q adentro tuyo existen miles de sensaciones acalladas q quieren salir...En principio es una sensacion de locura irrefrenable, pero con el tiempo, y la busqueda interior, es solo tu yo interior q esta necesitando un poco de atencion
ResponderSuprimirjajaja no queria q sea anonimo...soy mica ramello...
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